Cuando el Hijo del Hombre venga
- Cuerpo Editorial
- 1 mar
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Que el amor, la gracia, la paz y el gozo de nuestro Señor Jesucristo sean plenos y rebosantes en ustedes, amados hermanos, amén. LEER LA SIGUIENTE CITA
El Señor Jesús continúa de manera privada y exclusiva revelando a sus discípulos el acontecer del fin de los tiempos. El primer fin fue el de la religión judía junto con su reinado terrenal por siempre. Nunca jamás habrá retorno de esa ley en el preciso momento en que Cristo murió en la cruz. El segundo fin es el que se manifiesta la caída del espíritu de Laodicea, es decir, el periodo de gracia termina también. Leamos el contenido de Mateo 24:29-36, que a la letra dice:
29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. 32 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
Nuestro Señor Jesucristo les dijo un par de versículos atrás que él vendría tan rápido como un rayo que viaja del oriente al occidente, y que donde el cuerpo estuviere ahí también estarían las águilas es que solo basta vivir como iglesia de Cristo. Los que no sean del espíritu de Laodicea padecerán persecución de la tribulación y el versículo 29 da un adelanto del Apocalipsis. Vendrá y se llevará lo suyo, quedándose lo que se perderá en la Tierra para sufrir el juicio de Dios. Menciona que desde los cuatro vientos es como juntará a sus escogidos.
Estas señales ciertamente no serán bien vistas, porque así como Adán se escondió de Dios cuando conoció que estaba desnudo, así se querrán esconder las naciones de la presencia poderosa de nuestro amado Señor Jesucristo, mas no podrán, porque su maldad será exhibida ante la luz de la justicia.
Luego da pista para prever estos acontecimientos: habla de la higuera en su retoño. Menciona que cuando se vean nuevas hojas germinar es que el tiempo está cerca. Por tanto, para la caída de Jerusalén vieron esa señal para salir muchos creyentes y así lo hicieron cuando fueron cada vez más atribulados por el sanedrín y los perversos judíos. Así también, para antes de la tribulación habrá señales de que ya se están cumpliendo y también cuando venga el Señor habrá otras más señales.
Y como dijo el propio Jesús, esa generación no pasó hasta que ese primer fin aconteciese; ahora estamos acercándonos al segundo fin, cuando la iglesia sea levantada y comience la edad de los santos y estos días son los que serán acortados, porque la maldad en este punto es tal que prácticamente todos los humanos de ese tiempo apestarán a condenación, el último fin ya apocalíptico.
Pero ¿a qué se refiere con que “no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”? Se refiere a la revelación del fin a Juan en la isla de Patmos. Ahí, fue llevado por el Espíritu Juan en su vejez y vio todo lo que sucedió en lo que se redactó. Así que esto ya pasó y ya es realidad el cielo nuevo y la tierra nueva, pero el tiempo de lo físico corre más lento que el espiritual y es por eso que todavía en nuestra dimensión todavía no termina de acontecer.
De hecho, seguimos en el pasado esto que conocemos como el presente y lo que para nosotros es futuro para Dios es tiempo presente.
Por eso el Señor Jesús dice que el cielo y la Tierra pasarán, pero sus palabras no.
Es decir que su mensaje en futuro es solamente desvelar algo de ese presente al que esperamos vivir quienes confesamos que Jesucristo es el Hijo de Dios y que el Padre lo levantó de entre los muertos. ¿A partir de cuándo sucede esto? En el mismo día y hora en que Juan fue llevado a escribir la profecía del Apocalipsis, dicha por el mismísimo Jesucristo. Entonces, Daniel y su profecía terminan donde comienza la de Juan, porque el Señor Jesús cerró la boca de Daniel para que no hablase más y escuchase lo que el Hijo de Hombre tenía que decir, y el Hijo del Hombre decidió amar a su apóstol Juan quien recibió la encomienda de escribir y hablar lo que había visto y oído.
Israel no es más señal ni profecía, todo lo que salga de revelación es del nuevo pacto.
Amados, el judaísmo nada tiene que aportar del porvenir, toda la revelación antigua termina en la caída de Jerusalén como fin, y a partir de ahí el único quien revela es el Profeta Jesucristo, el Enviado de Dios. Hay muchos que investigan y rebuscan en las semanas y se ponen a contar, comparar doctrinas locas, por decir lo mínimo de forma amable y utilizan versículos del antiguo pacto para establecer sus propios apocalipsis.
No caigan en esas fábulas conspirativas, puesto para lo único que sirven es para debilitar la fe, el amor y la esperanza y junto con el mundo, crear un ambiente de pánico, trauma y rebeldía a lo que realmente busca nuestro Padre: sean revelados para ser salvos y sabios para ser santos. Solo analicen por el Espíritu conforme a cada tiempo y espíritu de iglesia sobre lo que se acontece en los tiempos en los que se vive.
Más adelante veremos más detalles, por ahora:
Que el amor, la gracia, sabiduría y fe del Señor Jesucristo sea abundante en su espíritu, amados hermanos, amén.
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